Lautaro Martínez, joya del Predio Tita, cumple 23 años. Y Fabio Radaelli, el Coordinador de Inferiores en aquellos días de formación, lo recuerda con emoción, afecto, gratitud y admiración.

“Cuando nos tocó ir a Bahía Blanca con Alfredo Acosta a una prueba de Liniers, llegamos al lugar y nos dijeron que estaban gestionando la llegada de la selección de Bahía Blanca porque había jugadores destacados de las categorías 96 y 97 que valía la pena mirar y analizar. Vimos la práctica y nos llevamos una grata sorpresa, porque en apenas 40 minutos de partido habíamos visto a nene de 16 años cuyas acciones de juego tenían un porqué. 

A la distancia uno recuerda a Lautaro Martínez y, ya en esos días, mostraba otra velocidad y calidad en las ejecuciones, uno veía jugadas que después las vio en Primera, como el primer gol al Shakhtar en la semi de Europa League. En aquella primera práctica nos llamó la atención el buen juego áreo y la capacidad para jugar de punta, en el área, y también para retroceder y asociarse al juego. Estábamos en presencia de un jugador destacado, con enorme potencial, y as{i lo pusimos en el informe.

No bien llegamos al hotel, hicimos el informe y llamamos a Adrián Fernández, el dirigente a cargo de Fútbol Amateur, para contarle todos los detalles. Nos teníamos que mover rápido porque clubes muy importantes también buscaban a Lautaro. En el informe lo definimos como “clase A”, que es una denominación que solemos usar en Inferiores para el máximo nivel de futbolistas. En todo el tiempo antes de la llegada a Racing fue muy importante el aporte de Beto Yaqué, el representante de Lautaro, a quien Jorge Cordon, entonces técnico de la Reserva, conocía de sus años en Ferro. Beto le dio tranquilidad a Lautaro y nosotros hablamos mucho con Mario, el papá, que siempre tuvo amabilidad y voluntad para escucharnos y predisposición para saber lo que pensábamos. 

Toda esa confianza se tradujo en la incorporación de Lautaro. Creo que fue una buena decisión haberlo llevado a Mar del Plata con el grupo de la categoría 97, con chicos como Mansilla, Guille, Schlegel, el hijo de Matute Morales, Brian Álvarez… El grupo lo contuvo en aquellos primeros meses y se formó una gran comunión. También fue clave Cecilia Contarino, la encargada de Casa Tita y psicóloga, siempre estuvo atenta a lo que Lautaro necesitara, como ella hace con todos. Recuerdo que Cecilia vino al predio y me contó que en el test realizado en Casa Tita había sido de los mejores: gran talento y mucha inteligencia. Combina todo…

Cada vez que preguntaba cómo le había ido a la categoría se repetía la respuesta: muy bien y con Lautaro destacado. Así fue como hizo 26 goles en Sexta, 25 en Quinta… Casi que ni necesitó adaptación, estuvo a tope desde el primer momento. Uno adivinaba que tenía futuro de Primera, sobresalía ante cualquier tipo de rival. Los colegas de los demás clubes siempre me preguntaban por “el chico que había venido de Bahía Blanca”.

Nunca perdió la humildad, siempre fue buen compañero y enseguida se hizo querer. Todo lo que genera a su alrededor es positivo porque es solidario y de buena madera. En lo profesional, se exige siempre, quiere mejorar y es competitivo, algo indispensable en la elite del deporte. Nos seguimos mandando mensajes, me pone muy contento todo lo bueno que le pasa: va ser papá, lo que disfruta de su novia y afectos… No tengo dudas de que va a seguir creciendo en las ligas top de Europa y que tendrá muchas finales por delante. 

¡Feliz, cumple, Cabecita!”

Fabio Radaelli

 

Si querés seguir informado con toda la actualidad de Racing Club seguinos en nuestras redes sociales (Twitter o Facebook), suscribite de forma gratuita de nuestro Canal de Telegram o en Google News.
(Racing Club)

Deja una respuesta