Gracias a una de las delanteras más exquisitas de su historia y a actuaciones sobresalientes Racing consiguió el decimotercer título de su historia en la máxima categoría del fútbol argentino. Con un triunfo por 3 a 2 ante San Lorenzo, el equipo de Saúl Ongaro cerró una campaña brillante un 12 de noviembre del 61. Hoy la institución enaltece de nuevo el recuerdo de un momento épico dentro de su rica gloria futbolística. 

La afirmación resulta tan obvia como ineludible cuando se hace referencia hacia un pasado como el nuestro: Racing Club cuenta en su haber con 117 años de vida de una riquísima historia repleta de gloria. Y como eso ya es sabido, es también irrefutable el hecho de que luego de tantas jornadas a lo largo del tiempo fueron construidas por una larga lista de galería de símbolos que forjaron la identidad del club, desataron el amor de multitudes y le entregaron a nuestra institución la grandeza de la que todavía hoy disfruta. Nuestra historia no empezó ayer y merece ser contada, ya que es fundamental conocer la historia para saber quienes somos y hacia dónde vamos. Por eso, como homenaje respetuoso y como saludo eterno, se los recuerda en las fechas que ya les pertenecen. A los ídolos académicos, simplemente gracias. Ayer, hoy y siempre.

Con esos tipos cerca del arco contrario, todo parecía posible. Y, de hecho, todo era posible. Porque Oreste Corbatta, Juan José Pizzuti, Pedro Mansilla, Rubén Sosa y Raúl Belén eran capaces de burlar a cualquier defensa que les pusiera enfrente. A cualquiera. Con picardía, con talento, con inteligencia y con contundencia, ellos fueron el quinteto de lujo con el que contó Saúl Ongaro para conducir a Racing hacia la gloria nuevamente. El decimotercer título de Primera División lo logró la Academia el 12 de noviembre de ese año, hace exactamente 53 años, tras ganarle, en el Cilindro y por la vigesimoctava fecha, a San Lorenzo por 3 a 2. ¿Los goles? Dos de Corbatta y uno de Sosa. 

Fueron dieciséis los clubes que participaron de ese campeonato, que se disputó a dos rondas. En total, el conjunto de celeste y blanco jugó 30 encuentros. Notable fue su rendimiento, ya que se impuso en 19, empató en 9 y perdió únicamente en 2. A lo largo del certamen, el equipo convirtió 68 tantos, lo que le permitió quedar como el más goleador de la Argentina -11 conquistas por encima de Boca, el segundo en ese rubro-. Los rivales le marcaron 39 veces. Probablemente, la espina de la campaña haya sido la derrota por 4 a 0 ante Independiente como visitante (fecha 14). En cambio, entre las alegrías más importantes se destacan un 7 a 2 a Chacarita (fecha 7), un 5 a 0 a Lanús (fecha 23) y un 6 a 2 a Rosario Central (fecha 30). 

El once habitual era Osvaldo Negri, Norberto Anido, Juan Carlos Mesías, Roberto Blanco, Anacleto Peano, Federico Sacchi, Corbatta, Pizzuti, Mansilla, Sosa y Belén. También participaron Carlos Borges, Juan Carlos Oleniak, Héctor Berón, Héctor Scardulla, Néstor De Vicente, Néstor Sanguinetti, Ataúlfo Sánchez, Raúl Jedlinski, Juan Bregante, Oscar Salinas, Juan Carlos Murúa y Héctor Vargas. Corbatta, Mesías y Sosa estuvieron presentes en 29 compromisos y fueron los que más minutos pasaron por el terreno. Pizzuti, entreala derecho con facilidad para llegar al área ajena, convirtió 14 goles y fue el mejor de los suyos a la hora de anotar. 

Campeón de nuevo, Racing brilló de la mano de futbolistas fenomenales. Hoy, 59 años después de la fecha de la concreción de la genial gesta deportiva, es fundamental rendirles otra vez el merecido homenaje a esos jugadores y a ese equipo que permanecen vivos en la memoria de la institución. 

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(Racing Club)

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